Un «BEP sin EIR» es una «Solución sin Problema a Resolver»
Qué es un EIR y por qué casi nadie lo nombra
EIR significa Employer’s Information Requirements. En castellano: el pedido de información del cliente. No es un documento “BIM” en el sentido de software o modelado; es un pliego por performance. Es donde quien contrata define qué información necesita, para qué decisiones y en qué momentos. Lo llamativo es que mucha gente ni siquiera sabe que existe, y en muchos casos tampoco lo dimensionan los propios BIM Managers. Y sin embargo, el EIR es el punto de partida real: sin pedido, no hay problema; y sin problema, cualquier “plan de ejecución” es pura forma.
Por qué no puede existir un BEP sin EIR (aunque nadie lo escriba)
El BEP es la estrategia de producción: cómo se organiza el equipo para cumplir un pedido. Por eso no puede existir BEP sin EIR. Cuando el EIR no está escrito, no es que “no existe”: existe de manera tácita. Es, en los hechos, el conjunto de respuestas que el modelo, tal como está construido, puede dar… y las que no puede dar. El problema del EIR tácito es que nadie lo planificó: se descubre tarde, por choque, cuando alguien pregunta algo lógico para obra, costos, compras o avance y el modelo no está estructurado para responderlo. Ahí aparece la frustración típica: “¿cómo puede ser que tengamos BIM y no podamos sacar esto?”.
«Un BEP sin EIR es como redactar el manual de un electrodoméstico sin saber cuál y después enojarse porque no hace tostadas.»
El error más común del BIM Manager
Cuando no hay EIR, muchos BIM Managers intentan “resolverlo” inventando necesidades hipotéticas del cliente. Y ahí se comete el pecado original: diseñar un sistema sin requerimientos. El BEP queda prolijo, sí, pero orientado por suposiciones. Por eso, en un mundo sano, cada BEP debería venir acompañado por el EIR con el que fue solicitado, o al menos declarar explícitamente qué EIR cumple. No para burocratizar, sino para hacer visible el contrato técnico: qué se promete, qué se valida y qué se acepta.
El EIR descargable y para qué sirve
Después de interactuar con cientos de clientes, nos tomamos el trabajo de relevar necesidades reales y recurrentes. De ahí sale este documento: un EIR que compila lo que más del 97% de constructoras, estudios y desarrolladoras suelen necesitar cuando contratan un modelo. Para un BIM Manager, es una herramienta para empaquetar experiencia en sus BEP sin inventar supuestos. Para quien contrata, es todavía más valiosa: es la herramienta con la que puede controlar el encargo, pedir lo correcto desde el inicio y evitar la frustración de descubrir tarde que “BIM” no estaba resolviendo su problema. Completá la planilla y te lo envío por mail o WhatsApp.



